jueves, 14 de febrero de 2013

Justicia igual o justicia igualitaria


Persiguiendo el ideal de una sociedad en que todos son iguales, el Estado se ve abocado a una carrera en la que ha de tratar de forma extremadamente desigual a sus súbditos. No se trata de igualdad ante la ley sino de moldear a cada uno hasta hacer que, por ley, todos sean indistinguibles.
Pero, como hemos visto, la naturaleza humana se escurre por entre las garras del Estado en mil y una formas. Las políticas que atentan contra el humano deseo de prosperar producen efectos nocivos en toda la sociedad. Pero no se alcanzan los fines porque no son compatibles con la condición humana.
Quien pretenda acabar con la pobreza hará bien en estudiar sus causas y las de la riqueza. Pero no podrá sorprenderse cuando, actuando contra la riqueza, vea que ésta se le escurre.

martes, 12 de febrero de 2013

Ética y Economía

Más allá de lo que la economía "pura y dura" establece en sus leyes  no debemos olvidarnos que incorporar la ética a las decisiones económicas es fundamental. La libertad de decisión por parte de las personan permite tomar diferentes caminos en función de los juicios y valores propios de cada uno. Así el dicho de "cada persona es un mundo" nos hace entender hasta que punto influye la ética en las decisiones económicas que se toman diariamente.

El comportamiento de las personas es por tanto pieza clave dentro de la economía y como tal se han desarrollado numerosas teorías sobre el comportamiento:

1. Ética del éxito: Fue desarrollado por Maquiavelo, suponía una separación en la política de ética tradicional; dando paso al surgimiento en la política de una nueva moral, la moral del éxito. Maquiavelo fue muy criticado por su teoría, que se resumía en el siguiente lema "El fin justifica los medios". Éste se considera un modelo de comportamiento de las personas con poder en las empresas, política... que emplean su poder sin discreción con el único objetivo de maximizar sus beneficios. Quizás, desde mi punto de vista, éste sea uno de los modelos de comportamiento que más abunde hoy en día en nuestra sociedad.

2. Ética de las intenciones: Uno de sus principales precursores fue Immanuel Kant. Esta teoría se centra en analizar la moralidad del hombre dejando a un lado las consecuencias derivadas de sus actos y profundiza más en la voluntad de los mismos. El fin de la acción queda relegado a un segundo plano. Se parte del supuesto de que no siempre las intenciones son las mejores, ni los fines los más lícitos. Para Kant solo eran consideradas como buenas acciones, moralmente hablando, aquellas ejecutadas exclusivamente por respeto al deber moral.

3. Ética de la responsabilidad: Este es un modelo iniciado por Immanuel Kant pero terminado por Max Weber. Esta teoría consiste en plantearse en una situación, analizar y valorar las acciones y sus consecuencias y plantear una serie de decisiones que ayuden a alcanzar los resultados que deseamos. La ética de la responsabilidad es simplemente la que se preocupa de la efi­cacia y por lo tanto se define por la elección de medios adapta­dos al fin que se desea alcanzar.

4. Ética de la convicción: Esta teoría está fundamentada principalmente en el poder de la libertad de expresión. Este aspecto es fundamental para determinar el comportamiento personal y profesional de las personas. Para que este comportamiento sea considerado como "bueno" debe fundamentarse en una serie de criterios, así eliminaremos el relativismo en la toma de decisiones, es decir, el "todo vale".

Finalmente debo apuntar que es clave que los individuos desarrollen su "Inteligencia creativa"; lo que les permitirá dirigir su comportamiento personal hacia objetivos cada vez mayores tomando las mejores decisiones posibles.


lunes, 11 de febrero de 2013

Los conocidos como "Paraísos fiscales"


En nuestro blog vamos a tratar también el concepto de paraíso fiscal, un tema de actualidad y muy de moda (entre las grandes fortunas y empresas, claro). Primero, definiremos qué es un paraíso fiscal.

Un paraíso fiscal es un país donde conviven dos regímenes tributarios (conjunto de normas y organismos que tiene por objetivos la recaudación de impuestos) diferentes. Es decir, un régimen tributario por el que los ciudadanos y empresas residentes pagan sus impuestos como en cualquier otro país, y otro régimen que afecta a los extranjeros. Gracias a este otro régimen, los ciudadanos y empresas extranjeras se beneficiarán de ventajas fiscales, como puede ser una exención total (no pagar ningún impuesto) o una reducción importante de los impuestos que deben soportar.

Para una explicación más exacta, podemos leer la definición que da la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Con el objetivo de determinar si un Estado o un territorio es un paraíso fiscal (tax haven), la OCDE, en su Tax Haven Criteria, establece qué cuatro factores debe cumplir el país:
1. Si la jurisdicción no impone impuestos o éstos son sólo nominales. La OCDE reconoce que cada jurisdicción tiene derecho a determinar si imponer impuestos directos. Si no hay impuestos directos pero sí indirectos, se utilizan los otros tres factores para determinar si una jurisdicción es un paraíso fiscal.

2. Si hay falta de transparencia.

3. Si las leyes o las prácticas administrativas no permiten el intercambio de información para propósitos fiscales con otros países en relación a contribuyentes que se benefician de los bajos impuestos.

4. Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas impositivas, aun cuando no desarrollen efectivamente una actividad en el país. 

Fuente: OCDE, http://www.oecd.org/ctp/harmfultaxpractices/taxhavencriteria.htm

El fenómeno de la evasión fiscal

A través de este post y como continuación del anterior seguiremos explicando las principales diferencias que existen entre fraude fiscal y evasión fiscal.

La evasión fiscal, evasión tributaria o evasión de impuestos es una figura jurídica consistente en el impago voluntario de tributos establecidos por la ley. Es una actividad ilícita y habitualmente está contemplado como delito o como infracción administrativa en la mayoría de los ordenamientos.

Ejemplos recientes de la evasión de impuestos tenemos al exciclista francés Richard Virenque, uno de los corredores más carismáticos de los años 90, que ha trasladado su residencia a Bruselas. Virenque se une así a otros acaudalados ciudadanos galos que en los últimos tiempos se han trasladado a Bélgica.

Otro caso es el del actor Gérard Depardieu que ha buscado refugio en Bélgica después de una serie de subidas de impuestos llevadas a cabo por el presidente francés socialista François Hollande a los ricos. Los residentes belgas no pagan el impuesto sobre el patrimonio -que en Francia ahora grava sobre individuos con activos valorados en más de 1,3 millones de euros-, ni tampoco pagan impuestos de plusvalías por la venta de activos.

También el magnate del lujo Bernard Arnault, instalado en Bélgica ha conseguido evitar que la transmisión de su patrimonio a sus cinco hijos sea gravada al 45% y sus hijos tengan que pagar 13.500 millones de euros de impuestos.

Esos movimientos han llevado a París a anunciar que revisará su convención fiscal con el país vecino, ante la sospecha de que responden a un intento por evitar los altos gravámenes a las fortunas en Francia.

Más allá de la economía.

Primeras nociones sobre el fraude fiscal



En este post queremos hacer una breve introducción para que podáis entender en que consiste el fraude fiscal. Es necesario hacerlo puesto que muchas veces se confunde fraude fiscal con evasión fiscal.
El fraude es un fenómeno que conlleva graves consecuencias y multitud de desventajas para la sociedad en su conjunto.

El fraude se produce cuando se finge respetar la ley pero realmente de utilizan métodos ilícitos para darle otro sentido a lo escrito en la ley. Cuando hay que cumplir una norma, significa cumplir el propósito para el que se creó, no seguirla al pie de la letra para aprovechar lagunas y eludir responsabilidad.
“Fraus omnia corrumpit”, decían los antiguos romanos, que querían explicar el carácter del fraude como corruptor de todo lo que lo involucra.

En muchas ocasiones la defraudación sobrepasa los límites de la ética para violar deberes jurídicos, burlando la ley. La intención del que comete fraude es lograr un beneficio a través del engaño.
Hay muchos tipos de fraude, el fraude electoral es un engaño hacia la ciudadanía, y se realiza mediante compra de votos, colocando sufragios como emitidos por personas ya fallecidas que aún figuran en el padrón electoral, u ocultando votos. Quien engaña a un Juez en un juicio, comete fraude procesal, impidiéndole ver los hechos tal como han acontecido, y por lo tanto obstaculizando la concreción de la justicia. Y en este caso dedicaremos especial atención al fraude fiscal que es ocultar bienes o ingresos, o de cualquier modo evadir el pago de las contribuciones fiscales, impuestas a los contribuyentes.

Más allá de la economía.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El origen de los impuestos.

En primer lugar vamos a dar una noción muy básica y primitiva sobre el origen del cobro de impuestos o tributos. Los impuestos surgen como un mecanismo alternativo de búsqueda de financiación. Con ellos se buscaba obtener ingresos extras para satisfacer las necesidades públicas. 
Encontramos ejemplo del pago de tributos desde la era primitiva cuando se pagaban ofrendas a los dioses para obtener una serie de beneficios. Aunque, obviamente, esta es una visión demasiado subjetiva del concepto de tributo como lo conocemos hoy en día.
Fue la civilización Griega la que por primera vez hizo uso del pago de tributos con este fin. Introdujeron un sistema de pago en función de la capacidad de pago, es decir, quien mayores ingresos obtenía más parte del impuesto pagaba.
Posteriormente, en la Roma Antigua, se modelizaron estos aspectos y si crearon leyes para regularlos.


Pero no solo en el continente Europeo se introdujeron impuestos, esto se produjo igualmente en el continente Americano.

Culturas indígenas  como la Inca y la Azteca pagaban los tributos de manera justa por medio de un sistema de aportes bien organizado.


Durante la Edad Media, fundamentalmente en Europa, se introdujo un nuevo concepto del pago de impuestos. Los campesinos y trabajadores pagaban en "especias" una parte de su producción a los señores feudales y también a la iglesia Católica en forma de “diezmos y primicias”. Muchas veces ni siquiera eran poseedores de esas tierras o ganados, sino que los señores feudales les daban cobijo y alimento mientras se encargasen del cuidado y mantenimiento de sus posesiones. De esta forma muchos trabajadores nunca llegaban a crecer, económicamente hablando, puesto que no obtenían beneficios de sus actividades. Esta época se caracterizó porque los ricos cada vez eran más ricos y los pobres cada vez más pobres.



Finalmente la concepción de los impuestos modernos no se produjo hasta finales del siglo XIX y principios del XX con las teorías de los pensadores económicos y sobretodo la introducción del sistema capitalista como economía del mercado. Fue en este periodo cuando se crearon impuestos sobre la rente, impuestos que regulaban las relaciones comerciales internacionales, impuestos sobre la producción, etc.



Más allá de la economía.